Sobre una película de animación experimental en proceso, realizada de forma independiente por Mauricio Ramírez Vásquez

jueves, 22 de abril de 2010

Yo quiero llegar a B

Mi película es un ejercicio experimental. Está ligada a los lenguajes de mi obra gráfica; se origina en mis dibujos. La forma en la que estoy estructurando la continuidad parte de una oposición de dibujos sobre una idea, o una sensación. Cuando dibujo tengo la sensación de estar desarrollando la idea de una forma que no puedo lograr escribiendo, trascendiendo el ejercicio de la comunicación, es decir, la construcción de una poética. Sin embargo, el proceso de realización audiovisual se estructura en llegar a B desde A, y ese ejercicio de continuidad es la razón de ser mi proyecto.

Yo quiero llegar a B


El arte no tiene un papél meramente informativo, y el audiovisual tampoco debería tenerlo, o ese es el tipo de audiovisual que persigo. Todo comunica. Hace unos días tuve una pequeña discusión en la que me sentí desarmado. Mi interlocutor era un excompañero de trabajo a quien respeto mucho como animador y realizador audiovisual, es una de esas pocas personas que entiende sobre el movimiento, lo intuye y lo persigue de forma incansable. Es animador de corazón.
Primero hablamos sobre cine colombiano, del que me confieso seguidor solo de los cortos, no de las peliculas; en general no veo cine, pero así y todo siempre que alguien habla del cine como entretenimiénto o critica una película porque es aburrida, o porque no llega a algún punto... me siento obligado  a intervenir. Es un asusnto de principios, y de la formación que he tenido en artes plásticas, que me ha hecho chocar con la comunicación, y el entretenimiento, o mejor dicho, con cierto esquema de entretenimiento masivo, al que genéricamente denomino comunicación visual.
Por supuesto mi discurso en defensa de la poética (mi testaruda forma de ver la poética) se vuelve flojo cuando no tengo conocimiento de causa de lo que estoy hablando (Aka: El vuelco del cangrejo).
Está falla en mi carácter  me lleva a escribir en este momento sobre mi proceso con el storyboard.
Juan Camilo (mi colega interlocutor) termina cuestionando cual es mi intención con esta película, y esa pregunta no es fácil de contestar hasta su finalización, porque yo quiero llegar a B.

¿Cómo lo explico fuera de un ejercicio de comunicación?

Juan Camilo es diseñador gráfico y estudiante en curso del diplomado en animación experimetal y está trabajando en la realización de un corto propio, para el que necesita un presupuesto, un guión, un productor, etc. Su proyecto procede de una forma tradicional de realización audiovisual.
Mi perfil es distinto. Utópico, romántico e ineficiente. Parte de una librería de imágenes y anotaciones sobre animaciones; yo soy mi propio productor-realizador, y el presupuesto para la película es inexistente, o bueno, es el dinero necesario para mantenerme vivo mientras la termino; la única proyección certera es llegar al tiempo de 33:33;33. La principal diferencia en ambas prácticas de realización es la claridad en el mensaje y su desarrollo en la linea de tiempo, y me refiero al proceso de producción por sobre la estructura narrativa. Ambos queremos llegar a B, pero yo no estoy muy seguro de que será B al final. Tampoco me gusta mucho la idea de que me digan como tengo que llegar a B. Mi propuesta de realización, así puesta, no se incluye en el estandar profesional. Por eso tengo problemas para decir que es lo que estoy buscando, hasta que termine la película. Mi principal enemigo es el agotamiento. y mi proceso de producción es experimental.

¿Entonces lo que cuenta es el proceso?

No. En donde mis puntos de vista se debilitan, donde mi proceso de pensamiento se derrumba: ¿como hacer que alguien se tome los 33:33;33 que exigiría al final experimentar mi película? ¿es el arte parte de la industría del entretenieminto? ¿esto es un hoby o es mi profesión? ¿qué espero sacar de esta película? Estas preguntas traslucen, sin que lo pueda decir más claramente, que llegar a B, que ver la película finalizada es el objetivo primordial de todo esto, es el objeto de mis respuesas, y es donde está puesta mi voluntad.
 

¿Y el Storyboard?

 Como señalaba al comienzo del texto: La forma en la que estoy estructurando la continuidad parte de una oposición de dibujos sobre una idea, o una sensación. después elaboro un texto guía que señala un orden,  de A a B,  de C a D, de G a H, etc. El storyboard se complementa con un mapa mental (un tablero generado de forma digital), donse se encunetra el texto relacionado con un grupo de nodos y situaciones, allí se le pretende dar un título a la acción, y un referente externo (color, olor, sabor, sonido, referente técnico y motivación, entre ortrós.




  ¿Cómo relacionar A y B? De eso se trata el ejercicio de realización, así que, mi storyboard es el primer paso, es más una orientación espacial que una indicación del movimeinto o la narrativa. Mi storyboard se ha ido depurando, es decir, ya cuento con un formato y una estrategia general. De todo lo de más iré escribiendo de aquí en adelante. Mientras, imaginen cual es el camino de A a B de la página de mi story board publicada aquí arriba.

miércoles, 14 de abril de 2010

Fotogramas

Quisiera publicar algunas imágenes de mi película, fotogramas de escenas ya renderizadas. Son lo más cercano que puedo ofrecer  a mi visión global.
Estoy buscando alguien que me pueda colaborar con el sonido. He realizado algunas maquetas de lo que busco; tal vez publique algunas en este espacio.

A continuación algunas imágenes:









Casi todo mi trabajo hasta el momento ha consistido en la elaboración de una librería, donde he animado algunos personajes, o simplemente escaneado o graficado ideas que se me van ocurriendo.

En otro post hablaré sobre el proceso del Storyboard.