Sobre una película de animación experimental en proceso, realizada de forma independiente por Mauricio Ramírez Vásquez
miércoles, 12 de mayo de 2010
Me muevo
Este blog y sus entradas se mueven a http://llegarab.blogspot.com/; demasiados pájaros negros.
viernes, 7 de mayo de 2010
Independiente, experimental, y otros trucos de la mente.

Tras unas cervezas, Juan CarlosArroyo me cogió fuera de base y me entrevistó para del blog de Animadores Colombianos. Me pidió algo de material de apoyo, y seleccionamos fragmentos publicables en Youtube cuidando la cantidad de contenido inadecuado o sexual (por ahí alcanza a salir un pipi).
Gracias Juan Carlos por darme la oportunidad de hacer el oso en internet.
***
Independiente, experimental, y otros trucos de la mente.
Realizar un proyecto experimental no es necesariamente una búsqueda poética.
Me gustaría parafrasear a Paul Bowles en sus diarios, cuando dice que llegar a algo no es necesario, solo la muerte, porque todo lo inevitable es necesario.
En las formas narrativas con aspiración poética debe existir de alguna manera lo inevitable, me gustaría decir: los hechos.
El desplazamiento es un hecho: uno como animador puede hacer del desplazamiento una poética. Por ejemplo en Ivan Maximov y su animación Bolero (1992), o George Dunning en The Flying Man (1962), recordando dos de mis favoritos.
Es común encontrar proyectos que se desenvuelven como la mera observación de un movimiento, un loop con algunas variaciones, pero es la fascinación por ese movimiento, solo ese movimiento. El movimiento es lo inevitable.
Hace poco escuché que los primeros animadores de cartoons se diferenciaban unos de otros por la forma en la que hacían caminar a sus personajes. Este era un distintivo que debía ser único en cada estudio, una firma de estilo.
Un animador independiente es relacionado con un artista plástico. Al animador, por ser independiente, le atribuimos un estilo, como el estilo de una pintura. Yo creo que uno puede hacer animación independiente sin tener que hacer arte, o sin el estilo indepndiente; puede ser entretenimiento, o infografía, no está mal, no es negativo. No quiero ser presuntuoso. Quiero encontrar mis rasgos distintivos.
Realizar una producción independiente es una forma de realización garantizando libertad creativa, sacrificando comodidades. Las razones: económicas, filosóficas, estilísticas, comerciales, institucionales y demás.
Experimental y artístico; cerca. En la academia nos reforzaban la idea de la experiencia en el arte, es decir, crear experiencias o transmitir experiencias estéticas. Un proyecto experimental puede ser la búsqueda de novedosas formas de transmitir esas experiencias, o puede ser un catálogo de formas plásticas: materiales sensibles, si, no hay que ser concretos.
Hay que experimentar con la materia, y de ahí a la experiencia estética es puro proceso, o diálogo con la materia: diálogo del ejecutante, del espectador... no tiene que haber palabras, hay que construir relaciones, espacios, direcciones, emociones, y uno puede hacer trabajos muy experimentales llenos de relaciones abstractas sin llegar a lo inevitable.
Lo inevitable siempre es el fin de la película, el desplazamiento temporal. Y en el tiempo uno puede realizar experimentos miméticos, experimentos abstractos, experimentos con materiales, experimentos en el montaje, en el espacio, experimentos con técnicas establecidas: stop-motion, cut-ups, dibujo, software 3d, animación en directo; experimentos con la narrativa, una relación sonora, etc.
Es un error común relacionar la animación experimental con una técnica específica. Error justificable, gracias a la noción de experimental en el arte, la tradición del rechazo a formas establecidas, la búsqueda de la novedad, que en el caso de la animación, se referirían a los procesos canónicos de la industria, comúnmente relacionados con la realidad mimética, o el despliegue tecnológico marginando lo experimental a técnicas industrialmente ineficientes, o, alejadas de flujos de trabajo convencionales, cuantificables y predecibles.
También está el prejuicio de la comunicación: si no me relata, es experimental.
La producción experimental independiente suele verse como la masturbación del realizador. Un prejuicio del arte terapéutico, de una forma de autodesubrimiento, catarsis y ventilación de traumas, secretos y vergüenzas. Sin importar el nivel de acuerdo con estas prácticas, la alternativa sería la zona fría de la abstracción. Para un amplio sector de espectadores y muchos realizadores artistas, hay un límite de como debe verse una obra terapéutica, o como debe verse una experimento formal.
jueves, 22 de abril de 2010
Yo quiero llegar a B
Mi película es un ejercicio experimental. Está ligada a los lenguajes de mi obra gráfica; se origina en mis dibujos. La forma en la que estoy estructurando la continuidad parte de una oposición de dibujos sobre una idea, o una sensación. Cuando dibujo tengo la sensación de estar desarrollando la idea de una forma que no puedo lograr escribiendo, trascendiendo el ejercicio de la comunicación, es decir, la construcción de una poética. Sin embargo, el proceso de realización audiovisual se estructura en llegar a B desde A, y ese ejercicio de continuidad es la razón de ser mi proyecto.
Yo quiero llegar a B
El arte no tiene un papél meramente informativo, y el audiovisual tampoco debería tenerlo, o ese es el tipo de audiovisual que persigo. Todo comunica. Hace unos días tuve una pequeña discusión en la que me sentí desarmado. Mi interlocutor era un excompañero de trabajo a quien respeto mucho como animador y realizador audiovisual, es una de esas pocas personas que entiende sobre el movimiento, lo intuye y lo persigue de forma incansable. Es animador de corazón.
Primero hablamos sobre cine colombiano, del que me confieso seguidor solo de los cortos, no de las peliculas; en general no veo cine, pero así y todo siempre que alguien habla del cine como entretenimiénto o critica una película porque es aburrida, o porque no llega a algún punto... me siento obligado a intervenir. Es un asusnto de principios, y de la formación que he tenido en artes plásticas, que me ha hecho chocar con la comunicación, y el entretenimiento, o mejor dicho, con cierto esquema de entretenimiento masivo, al que genéricamente denomino comunicación visual.
Por supuesto mi discurso en defensa de la poética (mi testaruda forma de ver la poética) se vuelve flojo cuando no tengo conocimiento de causa de lo que estoy hablando (Aka: El vuelco del cangrejo).
Está falla en mi carácter me lleva a escribir en este momento sobre mi proceso con el storyboard.
Juan Camilo (mi colega interlocutor) termina cuestionando cual es mi intención con esta película, y esa pregunta no es fácil de contestar hasta su finalización, porque yo quiero llegar a B.
¿Cómo lo explico fuera de un ejercicio de comunicación?
Juan Camilo es diseñador gráfico y estudiante en curso del diplomado en animación experimetal y está trabajando en la realización de un corto propio, para el que necesita un presupuesto, un guión, un productor, etc. Su proyecto procede de una forma tradicional de realización audiovisual.
Mi perfil es distinto. Utópico, romántico e ineficiente. Parte de una librería de imágenes y anotaciones sobre animaciones; yo soy mi propio productor-realizador, y el presupuesto para la película es inexistente, o bueno, es el dinero necesario para mantenerme vivo mientras la termino; la única proyección certera es llegar al tiempo de 33:33;33. La principal diferencia en ambas prácticas de realización es la claridad en el mensaje y su desarrollo en la linea de tiempo, y me refiero al proceso de producción por sobre la estructura narrativa. Ambos queremos llegar a B, pero yo no estoy muy seguro de que será B al final. Tampoco me gusta mucho la idea de que me digan como tengo que llegar a B. Mi propuesta de realización, así puesta, no se incluye en el estandar profesional. Por eso tengo problemas para decir que es lo que estoy buscando, hasta que termine la película. Mi principal enemigo es el agotamiento. y mi proceso de producción es experimental.
¿Entonces lo que cuenta es el proceso?
No. En donde mis puntos de vista se debilitan, donde mi proceso de pensamiento se derrumba: ¿como hacer que alguien se tome los 33:33;33 que exigiría al final experimentar mi película? ¿es el arte parte de la industría del entretenieminto? ¿esto es un hoby o es mi profesión? ¿qué espero sacar de esta película? Estas preguntas traslucen, sin que lo pueda decir más claramente, que llegar a B, que ver la película finalizada es el objetivo primordial de todo esto, es el objeto de mis respuesas, y es donde está puesta mi voluntad.
¿Y el Storyboard?
Como señalaba al comienzo del texto: La forma en la que estoy estructurando la continuidad parte de una oposición de dibujos sobre una idea, o una sensación. después elaboro un texto guía que señala un orden, de A a B, de C a D, de G a H, etc. El storyboard se complementa con un mapa mental (un tablero generado de forma digital), donse se encunetra el texto relacionado con un grupo de nodos y situaciones, allí se le pretende dar un título a la acción, y un referente externo (color, olor, sabor, sonido, referente técnico y motivación, entre ortrós.
¿Cómo relacionar A y B? De eso se trata el ejercicio de realización, así que, mi storyboard es el primer paso, es más una orientación espacial que una indicación del movimeinto o la narrativa. Mi storyboard se ha ido depurando, es decir, ya cuento con un formato y una estrategia general. De todo lo de más iré escribiendo de aquí en adelante. Mientras, imaginen cual es el camino de A a B de la página de mi story board publicada aquí arriba.
Yo quiero llegar a B
El arte no tiene un papél meramente informativo, y el audiovisual tampoco debería tenerlo, o ese es el tipo de audiovisual que persigo. Todo comunica. Hace unos días tuve una pequeña discusión en la que me sentí desarmado. Mi interlocutor era un excompañero de trabajo a quien respeto mucho como animador y realizador audiovisual, es una de esas pocas personas que entiende sobre el movimiento, lo intuye y lo persigue de forma incansable. Es animador de corazón.
Primero hablamos sobre cine colombiano, del que me confieso seguidor solo de los cortos, no de las peliculas; en general no veo cine, pero así y todo siempre que alguien habla del cine como entretenimiénto o critica una película porque es aburrida, o porque no llega a algún punto... me siento obligado a intervenir. Es un asusnto de principios, y de la formación que he tenido en artes plásticas, que me ha hecho chocar con la comunicación, y el entretenimiento, o mejor dicho, con cierto esquema de entretenimiento masivo, al que genéricamente denomino comunicación visual.
Por supuesto mi discurso en defensa de la poética (mi testaruda forma de ver la poética) se vuelve flojo cuando no tengo conocimiento de causa de lo que estoy hablando (Aka: El vuelco del cangrejo).
Está falla en mi carácter me lleva a escribir en este momento sobre mi proceso con el storyboard.
Juan Camilo (mi colega interlocutor) termina cuestionando cual es mi intención con esta película, y esa pregunta no es fácil de contestar hasta su finalización, porque yo quiero llegar a B.
¿Cómo lo explico fuera de un ejercicio de comunicación?
Juan Camilo es diseñador gráfico y estudiante en curso del diplomado en animación experimetal y está trabajando en la realización de un corto propio, para el que necesita un presupuesto, un guión, un productor, etc. Su proyecto procede de una forma tradicional de realización audiovisual.
Mi perfil es distinto. Utópico, romántico e ineficiente. Parte de una librería de imágenes y anotaciones sobre animaciones; yo soy mi propio productor-realizador, y el presupuesto para la película es inexistente, o bueno, es el dinero necesario para mantenerme vivo mientras la termino; la única proyección certera es llegar al tiempo de 33:33;33. La principal diferencia en ambas prácticas de realización es la claridad en el mensaje y su desarrollo en la linea de tiempo, y me refiero al proceso de producción por sobre la estructura narrativa. Ambos queremos llegar a B, pero yo no estoy muy seguro de que será B al final. Tampoco me gusta mucho la idea de que me digan como tengo que llegar a B. Mi propuesta de realización, así puesta, no se incluye en el estandar profesional. Por eso tengo problemas para decir que es lo que estoy buscando, hasta que termine la película. Mi principal enemigo es el agotamiento. y mi proceso de producción es experimental.
¿Entonces lo que cuenta es el proceso?
No. En donde mis puntos de vista se debilitan, donde mi proceso de pensamiento se derrumba: ¿como hacer que alguien se tome los 33:33;33 que exigiría al final experimentar mi película? ¿es el arte parte de la industría del entretenieminto? ¿esto es un hoby o es mi profesión? ¿qué espero sacar de esta película? Estas preguntas traslucen, sin que lo pueda decir más claramente, que llegar a B, que ver la película finalizada es el objetivo primordial de todo esto, es el objeto de mis respuesas, y es donde está puesta mi voluntad.
¿Y el Storyboard?
Como señalaba al comienzo del texto: La forma en la que estoy estructurando la continuidad parte de una oposición de dibujos sobre una idea, o una sensación. después elaboro un texto guía que señala un orden, de A a B, de C a D, de G a H, etc. El storyboard se complementa con un mapa mental (un tablero generado de forma digital), donse se encunetra el texto relacionado con un grupo de nodos y situaciones, allí se le pretende dar un título a la acción, y un referente externo (color, olor, sabor, sonido, referente técnico y motivación, entre ortrós.
¿Cómo relacionar A y B? De eso se trata el ejercicio de realización, así que, mi storyboard es el primer paso, es más una orientación espacial que una indicación del movimeinto o la narrativa. Mi storyboard se ha ido depurando, es decir, ya cuento con un formato y una estrategia general. De todo lo de más iré escribiendo de aquí en adelante. Mientras, imaginen cual es el camino de A a B de la página de mi story board publicada aquí arriba.
miércoles, 14 de abril de 2010
Fotogramas
Quisiera publicar algunas imágenes de mi película, fotogramas de escenas ya renderizadas. Son lo más cercano que puedo ofrecer a mi visión global.
Estoy buscando alguien que me pueda colaborar con el sonido. He realizado algunas maquetas de lo que busco; tal vez publique algunas en este espacio.
A continuación algunas imágenes:
Casi todo mi trabajo hasta el momento ha consistido en la elaboración de una librería, donde he animado algunos personajes, o simplemente escaneado o graficado ideas que se me van ocurriendo.
En otro post hablaré sobre el proceso del Storyboard.
Estoy buscando alguien que me pueda colaborar con el sonido. He realizado algunas maquetas de lo que busco; tal vez publique algunas en este espacio.
A continuación algunas imágenes:
Casi todo mi trabajo hasta el momento ha consistido en la elaboración de una librería, donde he animado algunos personajes, o simplemente escaneado o graficado ideas que se me van ocurriendo.
En otro post hablaré sobre el proceso del Storyboard.
sábado, 27 de marzo de 2010
Intención
Este blog se creó con la intención de hacerle seguimiento al proceso de un mediometraje animado, cuyo título tentativo sería La residencia del pájaro negro. Las animaciones serían realizadas a partir de mi obra gráfica, y estarían estructuradas en los primeros esbozos de un guión que se empezó a trabajar como parte de un videojuego, otro proyecto paralelo que de momento se encuentra paralizado.
Desde su concepción original, La residencia del pájaro negro ha experimentado numeros cambios en las estrategias de producción, las intenciones y la mezcla de los medios usados. Mi proceso se ha caracterizado por la mecánica de poco avance y mucho retroceso. La residencia del pájaro negro es el perfecto ejemplo de los mil NO HAGAS cuando hablamos de creación audiovisual animada.
Bien sea por mero capricho, dificultades económicas y obligaciones laborales, el proyecto ha mantenido una continuidad fluctuante en el último año y medio, encontrando obstáculos creativos como la facinación técnica, el rechazo a procesos más dinámicos que posibilitan el ahorro de energía, tiempo, y por supuesto dinero, problemas de salud y crisis existenciales.
Este es un proyecto absolutamente autofinanciado, autoproducido, autorealizado en todas y cada una de las etápas de su construcción.
En este espacio me gustaría compartir algunas imágenes y experiencias con mi proyecto hasta la fecha. No espero generar la falsa impresión de progreso; tampoco es un propósito del blog generar espectativas sobre un resultado, que en estas fechas, y con año y medio de trabajo, aún se ve lejano.
Este blog pretende socializar algunas etapas de la producción de una película caprichosa.
Desde su concepción original, La residencia del pájaro negro ha experimentado numeros cambios en las estrategias de producción, las intenciones y la mezcla de los medios usados. Mi proceso se ha caracterizado por la mecánica de poco avance y mucho retroceso. La residencia del pájaro negro es el perfecto ejemplo de los mil NO HAGAS cuando hablamos de creación audiovisual animada.
Bien sea por mero capricho, dificultades económicas y obligaciones laborales, el proyecto ha mantenido una continuidad fluctuante en el último año y medio, encontrando obstáculos creativos como la facinación técnica, el rechazo a procesos más dinámicos que posibilitan el ahorro de energía, tiempo, y por supuesto dinero, problemas de salud y crisis existenciales.
Este es un proyecto absolutamente autofinanciado, autoproducido, autorealizado en todas y cada una de las etápas de su construcción.
En este espacio me gustaría compartir algunas imágenes y experiencias con mi proyecto hasta la fecha. No espero generar la falsa impresión de progreso; tampoco es un propósito del blog generar espectativas sobre un resultado, que en estas fechas, y con año y medio de trabajo, aún se ve lejano.
Este blog pretende socializar algunas etapas de la producción de una película caprichosa.
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